The regular onset of the “dry” season results in greater reliance on irrigation water.  In many parts of the country, greater utilization of irrigation water means applying a water source with high pH, bicarbonates, and on occasion elevated levels of sodium.  Using a water source with high pH, bicarbonates, and sodium can lead to nutrient unavailability and poor water infiltration into the soil.  This results in turf unresponsive to inputs of fertilizer and water.

Fortunately, there are several tools that a turf manager can utilize when greater dependence on a poor water quality sources is necessitated by environmental conditions.

The first, and most ideal, is treating the water as it is being applied so that it does not have an opportunity to negatively impact soil chemistry.  This involves injection of a “safe” acid into the irrigation stream thereby neutralizing high pH and bicarbonates.  This, in effect, converts the high pH and bicarbonate irrigation source into a water source with chemistry similar to rainwater which is devoid of high pH and bicarbonates.  The figure below shows the impact of injecting Harrell’sMAX Neutralizer into a high pH water source.

The fundamental key to using acid injection is identifying the optimal acid injection rate required to modify the irrigation source.  It is not necessary to acid inject during every irrigation cycle, however, consider injection up to three times per week during prolonged periods of reliance on poor water quality irrigation sources.

The second tool available to turf managers utilizes a “safe” acid applied directly to the turf surface by ground application equipment, then watered in for maximum efficacy in the soil.  This type of product, such as Harrell’sMAX Salt Rx is designed to remedy soil already high in pH, bicarbonates, and sodium.  The charts below show how a soil high in pH and sodium can be impacted single and repeated inputs of Harrell’sMAX Salt Rx.

Impactando pH alto, Bicarbonato, y Terreno Sodio y Agua

El comienzo regular de la época “seca” resulta en mucha más dependencia de la irrigación de agua.  En muchas partes del país, utilización mayor de irrigación de agua significa aplicar recurso de agua con alto pH bicarbonatos, y en ocasiones niveles elevados de sodio.  Utilizar un recurso con alto pH bicarbonato y sodio puede llevar a nutrientes no disponibles e infiltración de pobre al terreno.  Esto resulta en césped no respondiendo al fertilizante puesto y agua.

Afortunadamente, hay varias herramientas que un gerente de césped puede utilizar cuando mayor dependencia en una pobre calidad de recurso de agua es necesitada por la condición ambiental. 

Lo primero, y más ideal, es tratar el agua en lo que está siendo aplicada para que no tenga la oportunidad de negativamente impactar la química del terreno.  Esto conlleva una inyección de un ácido “seguro” al flujo de la irrigación así neutralizando el pH alto y bicarbonatos.  Esto, en efecto, convierte el recurso de irrigación del alto pH y bicarbonato al recurso del agua con química similar a la lluvia  que vacía de pH alto y bicarbonato. Los apuntes siguientes muestran el impacto de inyectar Harrell’sMAX. Neutraliza a un recurso de agua alto de pH.

La clave fundamental en usar acido inyectado es identificar la proporción optimar de inyección de acido requerido para modificar el recurso de irrigación.  No es necesario inyectar durante cada ciclo de irrigación, en cambio, considere inyectar a tres veces por semana durante periodos prolongados de dependencia de recursos de agua con calidad pobre. 

La segunda herramienta disponible para gerentes de césped utiliza una aplicación de ácido “seguro” directamente al superficie del césped por el equipo de aplicación de suelo, luego regada para el máxima eficacia del terreno.  Este tipo de producto, tal como Harrell’sMax Salt Rx es diseñada para remediar el terreno que ya tiene pH alto y bicarbonato y sodio.  La tabla siguiente muestra como un terreno alto en pH y sodio pude ser impactado único y aplicación repetida de Harrell’sMAX Salt Rx.